¡Cariño, cariño, una foto!

 

Hacer fotos a nuestros hijos e hijas desde la consciencia, una nueva tarea que tenemos los padres y madres de hoy.

 

Nuestra ansia, amor puro, y la sensación de orgullo nos lleva a querer fotografiar o grabar todos los hitos de nuestros hijos e hijas: desde su cara de recién nacido, hasta su entrada en la universidad… pasando por sus primeros pasos y palabras, por su primera escalada a un columpio, su primera vez en bicicleta ¡sin ruedines!, su primer campamento, su primer instrumento musical, su primera vez en natación … y ya conoces el largo etcétera que fotografiamos porque es un impulso que nos nace de dentro, es bondadoso, tiene buena intención y además el móvil lo tenemos como muy lejos en el bolsillo trasero del pantalón.

Cayéndose en bici mientras aprenden, en natación llorando porque no quieren entrar en el agua, tocando por primera vez la guitarra no acertando con los acordes, o llorando el primer día de colegio. Eso, no lo consideramos merecedor de fotografía. Sólo cuando se ha conseguido.

Sin darnos cuenta, desde nuestra alegría de simplemente querer guardar un recuerdo para nosotros y para ellos cuando tengan unos cuantos años más, de todas esas primeras veces y todos esos primeros logros… es posible, transferirles a ellos, nuestros hijos e hijas, que sólo conseguirlo es digno de merecimiento. Cuando la realidad, es que sólo llegó a nadar gracias a hundirse antes, que toca la guitarra con una melodía viva digna de admiración gracias a todo el proceso de aprendizaje. Ése es el valor, no la fotografía final.

Sigamos haciendo fotos a todo lo que nos nazca poniéndole consciencia.

 

Compártelo:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
Relacionados

Artículos relacionados